El Club de Campo fue desarrollado en un predio hermosamente arbolado que, durante años, perteneció a un establecimiento dedicado a la cría de caballos de raza. Inmerso en un apacible entorno rural, el Club aún conserva los corrales y las caballerizas que alojaron a grandes exponentes del turf y la equitación. Quienes residan en Los Teros y quieran practicar el deporte hípico también tendrán asegurada la guarda de sus animales y el más eficiente control veterinario.